Samarkanda fascina por su grandiosidad y riqueza artística desde los tiempos de Tamerlán.
La plaza del Registán, con sus tres madrazas monumentales decoradas en tonos azules y dorados, es uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes del mundo islámico.
Entre mezquitas, mausoleos y jardines, la ciudad mantiene viva el aura legendaria de la Ruta de la Seda, don-de pasado y presente se entrelazan.
MAUSOLEO DE GUR-E-AMIR
Tumba de Tamerlán, con arquitectura majestuosa y detalles ornamentales.
MEZQUITA BIBI KHANUM
Imponente templo construido tras las conquistas de Tamerlán.